Reflejo de bajada de la leche demasiado intenso: Consecuencias y Tratamientos
Nota Editorial: Ofrecemos artículos de nuestras publicaciones de años anteriores como referencia para nuestras Líderes y miembros. Los lectores deben tener en cuenta que la investigación y la información médica cambian con el tiempo.
Reflejo
de bajada de la leche demasiado intenso: Consecuencias y Tratamientos
Overactive let-down: consequences and treatments
por Mary Jozwiak, Villa Park, Illinois, USA
(tomado de LEAVEN, Septiembre-Octubre 1995, pp.70-71)
Mary Jozwiak es madre de
dos niñas y ha sido Líder durante seis años. Contesta
a las llamadas telefónicas a la línea gratuita 800 de
la Liga de La Leche dos días a la semana y es AAPL en Illinois,
USA.
Hace ocho años, cuando
era una madre lactante primeriza, simplemente pensaba que a Sarah no
le gustaba mamar. A menudo lloraba y se ponía nerviosa en mi
pecho, ahogándose con la leche. Tenía frecuentes dolores
de estómago y deposiciones verdes y cuajadas que salían
emitiendo sonidos fuertes, casi cómicos. Sin embargo, mojaba
bastantes pañales y crecía como la mala hierba. Sospechaba
que había algo que estaba mal en mi leche y puse en práctica
muchas sugerencias (incluyendo, me temo, unos cuantos biberones de leche
artificial). Aunque el doctor me decía que mi leche "simplemente
no era apropiada" para mi niña, seguí dándole de
mamar. Superando huelgas de hambre en las que mi niña no quería
mamar y confusión cuando la ponía al pezón, finalmente
eliminé la leche de fórmula. Después de varios
meses nuestros problemas parecieron desaparecer. Sin embargo, Sarah
raras veces mamaba con comodidad; simplemente obtenía su leche
rápidamente y se ponía a hacer otras cosas.
Con mi segunda niña,
tomé la decisión de no darle nunca biberón, pasara
lo que pasara. Al igual que Sarah, Rebecca tenía gases, eructaba
mucho, expulsaba leche y se atragantaba cuando yo tenía bajadas
de leche. De hecho, a mí me dolía cuando me bajaba la
leche. La leche salía disparada en todas las direcciones y yo
goteaba sin parar. Las deposiciones verdes de Becca fueron incorrectamente
diagnosticadas como "intolerancia a la lactosa". Sin embargo, me sentí
aliviada al oír al doctor decir que era una niña muy sana;
ganó tres libras (un kilo y medio) y creció una pulgada
(dos centímetros y medio) en sus primeras tres semanas de vida.
Él dijo que continuara haciendo lo que estaba haciendo. Una vez
más, eliminé todos los productos lácteos y un montón
de otros alimentos de mi dieta. Esto ayudó un poquito pero Becca
siguió teniendo gases y poniéndose nerviosa como su hermana.
Cuando Becca había cumplido diez meses y ya no tenía problemas
con ella encontré unos artículos que hablaban de qué
sucede cuando el reflejo de bajada de la leche es demasiado intenso.
Fue entonces cuando descubrí que todo tenía sentido.
Cuando una madre tiene un
reflejo de bajada de la leche demasiado intenso, la leche sale rápidamente
a chorro del pecho en gran cantidad. Si esto ocurre al principio de
la mamada, el niño puede tragar aire y consumir demasiada leche
inicial en comparación con la leche final. Cuando el niño
se llena de la leche inicial, más aguada, puede tener luego dolor
de estómago como resultado de una combinación entre llenar
el estómago demasiado rápido, tragar aire para conseguir
no asfixiarse con el chorro de leche que le llega y el efecto laxante
de una gran cantidad de lactosa (azúcar de la leche). Algunos
niños se sienten tan molestos ante la llegada de ese repentino
chorro de leche que rechazan el pecho, se niegan a mamar y se ponen
en huelga de hambre.
Hay varias soluciones que
pueden ayudar a remediar una bajada de la leche demasiado intensa. Cuando
el niño es muy pequeño (desde recién nacido a pocas
semanas de vida), la madre puede intentar diferentes posiciones para
que el niño pueda soltarse el solo del pecho cuando lo crea necesario.
Por ejemplo, la madre puede tumbarse de espaldas con el niño
encima de ella para que él pueda controlar su cabeza y echarse
hacia atrás si la leche sale demasiado rápidamente y en
mucha cantidad. Otra sugerencia podría ser desprender al niño
del pecho cuando la madre sienta que la leche empieza a salir con más
intensidad, recogiendo esta leche en un pañuelo o trapo limpio,
y colocando de nuevo al niño al pecho cuando el flujo de leche
vaya disminuyendo.
Si el problema continúa
cuando el abastecimiento de leche esté bien establecido, se pueden
intentar otras cosas. La meta es aumentar la cantidad de leche final
que recibe el niño y conseguir que la bajada de la leche sea
menos intensa. Supongamos que la madre empieza a dar de mamar con el
pecho derecho. Cuando siente que llega la bajada de la leche, retira
suavemente a su niño y permite que el potente chorro de leche
empape un trapo o un pañuelo. Luego vuelve a colocar al niño
en el mismo pecho, permitiéndole que mame todo el tiempo que
lo desee. No debe cronometrarse el tiempo que el niño está
al pecho. La madre no debe usar el pecho izquierdo en absoluto durante
esta mamada. Si el niño necesita volver a mamar en el siguiente
período de dos a cuatro horas, la madre debería ofrecer
el mismo pecho (el derecho). Durante el siguiente período de
dos a cuatro horas, se repetiría el mismo procedimiento empleando
en este caso el pecho izquierdo.
Este procedimiento se puede
ajustar tanto para la madre como para el niño. Si la madre tiene
los pechos muy llenos o está incómoda, puede poner al
niño brevemente en el otro pecho. Es importante que el niño
moje al menos seis pañales cada 24 horas. Si el número
de pañales mojados es menor de seis, sugerimos a la madre que
vuelva a usar los dos pechos en cada mamada. Sin embargo, la mayoría
de las mujeres que tienen un reflejo de bajada de la leche demasiado
intenso no tendrán problema en producir suficiente leche de un
solo pecho cada vez.
Las mujeres que presenten
un caso más moderado de bajada de la leche pueden usar un pecho
en cada mamada, en lugar de usar un pecho durante cada período
de dos a cuatro horas. Recuerden a la madre que deje que la primera
bajada de la leche empape un pañuelo y que luego vuelva a colocar
al pecho a su niño. Estas sugerencias pueden ayudarle a "domar"
o "controlar" su bajada de la leche y le ayudarán a producir
una cantidad de leche que su niño pueda manejar cómodamente.
El niño debe ser alimentado con frecuencia, ya que cuanto más
mame el niño, menos intenso será el flujo de leche.
No es necesario decir que
un niño que presente problemas por una bajada de la leche demasiado
intensa de su madre no debe pasarse al biberón demasiado pronto,
si es posible evitarlo. El flujo menos intenso de la tetina artificial
del biberón hace que este niño sea un candidato a un caso
pertinaz de confusión ante el pezón y rechazo del pecho.
A medida que el niño
se hace mayor, puede ser capaz de tolerar mejor este reflejo tan intenso
de bajada de la leche. Algunos niños, sin embargo, mamarán
solo hasta que sus estómagos estén llenos y se negarán
a quedarse más tiempo al pecho. Esta falta de comodidad al mamar
puede conducir a un destete temprano. Las técnicas para reducir
el flujo descritas anteriormente pueden ayudar incluso al niño
mayor.
Una madre con un reflejo
de bajada de la leche demasiado intenso puede encontrar ayuda en los
artículos Confusión ante el pezón (No. 32) y Cómo
enfrentarse a una huelga de hambre de un niño que se niega a
mamar (No. 62). Desde luego se beneficiará de la ayuda y el apoyo
de una Líder de la Liga de La leche.
Mis niñas aprendieron
a adaptarse a un reflejo de bajada de la leche demasiado intenso. Becca
se entretenía soltándose del pezón, viendo como
la leche salía en forma de spray, y riéndose ante el espectáculo.
Sarah legó a un punto en el que le gustaba tanto que la leche
saliera a borbotones que lloraba y se enfadaba cuando el reflejo terminaba.
Ella se destetó pronto y parecía feliz con su decisión
aunque yo no estaba preparada para que se destetase tan pronto. Fue
una experiencia frustrante para todas nosotras que finalmente se resolvió
en una feliz experiencia de lactancia - que quizá terminó
de forma prematura.
Efectos secundarios comunes
de un reflejo de bajada de la leche demasiado intenso: Common side effects
of an overactive let-down
por Mary Jozwiak, Villa
Park, Illinois, USA
(tomado de LEAVEN, Septiembre-Octubre
1995, p.69)
La madre puede experimentar:
- Una sensación intensa o incluso dolorosa cuando la leche sale.
- Que la leche salga con
frecuencia a borbotones y en forma de spray de uno o ambos pechos.
- Goteo excesivo de la leche.
- Más de un reflejo
de bajada de la leche en cada mamada.
- Mastitis (infecciones
del pecho) repetidas.
El niño puede presentar:
- Nerviosismo y/o gases.
- Deposiciones frecuentes,a menudo cuajadas y con moco.
- tragantamiento, sofocos y ahogos mientras mama.
- Excesivo aumento de peso.
- Aparente ausencia de "comodidad" mientras mama.
- Incomodidad mientras mama, algunas veces tan intensa que el niño se niega a mamar
- Posible destete precoz (a menudo rondando el primer año, a veces antes)
Última modificación 11 de diciembre de 2006 por vbg.
Page last edited Sun Oct 14 09:35:19 UTC 2007.