Nuestras Historias: De Líder a Líder
Tomado de LEAVEN, volumen 39, número 4, agosto-septiembre 2003
Un Día Especial
El 28 de junio es un día especial para todas la líderes de LLL Hermitage, un suburbio de Nashville, Tennessee, EE.UU. Cada Líder tiene una hija que nació ese día. Robin Sargent, Jennifer Schultz, and Bev Porter habían trabajado juntas como co-líderes durante tres años cuando Robin se embarazó de su tercer hij@, para julio. El 28 de junio del 2002, mientras Adriel Porter celebraba su onceavo cumpleaños y Jessica Schultz festejaba su octavo cumpleaños, Robin estaba dando a luz a Bindi, adelantándose por dos semanas. ¿Quien sabe si eso sirva de precedente para futuras co-Líderes?
Carta de Ecuador
El 14 de febrero del 2002
Querida Liga de La Leche Internacional:
Saludos desde Ecuador. Quiero
darle las gracias a la Liga de La Leche Internacional por la donación
de libros y folletos sobre la lactancia materna a la Liga de La Leche
en Quito, Ecuador.
Había sido Líder de la Liga de La Leche en Port Townsend,
Washington, EE.UU., durante casi seis años, y más recientemente
era Líder en Reserva. El otoño pasado, mi esposo y yo
y nuestros cuatro hijos dejamos Port Townsend y nos mudamos a Ecuador
para trabajar como voluntarios por un año en una zona remota
de la región amazona. Mi esposo es médico de cabecera
y soy maestra de inglés. Cuando llegamos a Ecuador, pasamos una
semana en Quito. Ahí tuve la oportunidad de conocer a dos de
las cinco Líderes de la Liga de La Leche en Ecuador: Elizabeth y
Anita. Pude entregarles los libros que LLLI había dado: Amamantar:
Sencillo y Puro y Sabiduría Materna: 101 Consejos para La Nueva
Mamá. Estaban también muy felices de recibir los folletos
regalados. Tuve la suerte de poder atender una reunión de la
Liga de La Leche. Hay solamente dos grupos de LLL en Ecuador—uno
en Quito y el otro en Guayaquil.
La reunión tuvo lugar en el departamento de Anita en Quito en
la mañana de un jueves soleado. Cinco mujeres atendieron con
sus bebés y niños preescolares, así como una mujer
quien estaba esperando a su primer bebé. A pesar de que yo había
recorrido una gran distancia, que se hablaba español, y que las
vistas por las ventanas eran diferentes, sentí que podría
haber estado en un cuarto de estancia en Ohio, Oregon, o en Washington,
donde había asistido a reuniones antes. Las mujeres hacían
las mismas preguntas y expresaban las mismas preocupaciones que había
oído numerosas veces. Eso me enseñó que todas las
mujeres del mundo comparten el mismo deseo de hacer lo mejor para sus
hijos.
La reunión de LLL siguió el formato de costumbre; las
Líderes comprensivas proporcionaban la misma información
exacta y el mismo apoyo que había vivido como mamá primeriza.
Una diferencia que la Líderes de Quito me explicaron es que la
mayoría de la mamás todavía viven cerca de su familia
extensa. Casi todos los bebés en Ecuador son amamantados. En
las zonas rurales, frecuentemente son amamantados por dos o tres años.
El arte de amamantar nunca ha sido olvidado, en la mayoría de
los casos. Por otra parte, las Líderes en Ecuador pasan mucho
tiempo hablando de nutrición para el bebé grandecito y
el niño destetado. La nutrición es un tema de gran interés
para las mamás en sus reuniones.
No solamente fue un placer ver a las mamás en la reunión
en Quito, pero también fue un gusto conocer a Anita y Elizabeth
y sus familias. Nuestros hijos hablaban tantito inglés y tantito
español juntos; asistimos a un partido de fútbol soccer,
y degustamos una maravillosa comida ecuatoriana. Esta experiencia confirmó
mi opinión que la Liga de La Leche es más que un grupo
de individuos, más bien una hermandad de mujeres que comparten
los mismos valores y trabajan juntas para conferirle fuerzas a otras
mujeres y mejorar la vida de los niños de la siguiente generación.
Ahora vivo del otro lado del país y ya no puedo asistir a estas
reuniones de LLL, pero es alentador conocer el trabajo de estas Líderes
de la Liga de La Leche en Ecuador.
Teresa Healy Janssen
Gualaquiza, Ecuador
Propagando la Buena Palabra
Katie Gisch
Chicago, IL, EE.UU.
De 1996 a 1998, pasé
dos años en la Región Este de los Montes Apalaches de
Kentucky, EE.UU., trabajando como voluntaria con el Proyecto Cristiano
de los Apalaches (CAP en inglés). Yo era Administradora de Servicios
Sociales en los condados de Madison y McCreary. Asistía a las
familias con sus necesidades básicas, tal como comida, ropa,
y ayuda con sus facturas de electricidad. Una buena parte de mi trabajo
consistía en visitar a las familias que acudían conmigo
para obtener ayuda. Les visitaba en sus hogares, sin aviso previo, y
siempre me recibían con una sonrisa.
Otro aspecto gratificante de mi experiencia era vivir en una comunidad,
cocinar, comer y reírme con mis compañeros voluntarios
todos los días. En la parroquia de nuestra comunidad, conocí
a Tricia y Ed Cortas. Eran asociados pastorales en el condado de Rockcastle.
Ed y Tricia habían sido voluntarios y estaban esperando a su
primer bebé.
A principios del 2002, recibí una carta de Tricia. No recuerdo
exactamente la conversación que tuve con Tricia aquella noche,
pero supongo que uno nunca sabe en que vidas va a tener algún
impacto.
Querida Katie:
Te escribo para decirte ¡Muchísimas gracias! No se si te
acuerdas de mi. Cuando eras voluntaria con CAP ayudando en el condado
de Rockcastle (Kentucky, EE.UU.), mi esposo, Ed, y yo éramos
asociados pastorales en la Iglesia de Nuestra Señora de Monte
Vernon.
Te quiero agradecer por acercarme a la Liga de La Leche. Cuando [nos
conocimos en una fiesta], estaba . . . muy embarazada. Platicaste conmigo
de tu mamá quien había sido Líder y me alentaste
para que asistiera a una reunión. Pues, eso hice. Cinco años
y tres niños más tarde, yo también me acredité
como Líder y estoy empezando un grupo aquí en Londres.
Nuestra primera reunión será en mayo del 2002. ¡Muchas
gracias!
Atentamente,
Tricia Cortas
Traducción de
Veronique Lesoinne de Potes
Revisión Lavinia Belli

