Huelgas de lactancia

MI BEBÉ REPENTINAMENTE NO QUIERE AMAMANTAR. ¿SIGNIFICA QUE ES MOMENTO DE DEJAR LA LACTANCIA?

Un bebé que está realmente listo para destetar, casi siempre lo hará de manera gradual durante un periodo de semanas o meses. Si tu bebé o deambulador  ha estado tomando bien el pecho y repentinamente se niega a amamantar, probablemente se trate de lo que se denomina una “huelga de lactancia “, y no de una señal de que es hora de destetar. Las huelgas de lactancia pueden ser aterradoras y molestas tanto para ti como para tu bebé, pero casi siempre son temporales. La mayoría de las huelgas de lactancia han terminado, con el bebé de vuelta a la lactancia materna, dentro de dos a cuatro días.

Lo primero que debes recordar es alimentar a tu bebé. La otra cosa importante es proteger tu producción de leche materna.

Las huelgas de lactancia suceden por varias razones. Casi siempre son una reacción temporal a un factor externo, aunque a veces su causa no puede ser determinada. Éstas son algunas de las razones más comunes que desencadenan huelgas de lactancia:

  • Has cambiado tu desodorante, jabón, perfume, loción, etc., y le hueles “diferente” a tu bebé.
  • Has experimentado situaciones estresantes (como tener compañía extra, volver a trabajar, viajar, mudarse de casa, lidiar con una crisis familiar).
  • Tu bebé o deambulador tiene una enfermedad o lesión que hace que la lactancia sea incómoda (una infección de oído, congestión nasal, candidiasis bucal, un corte en la boca).
  • Tu bebé tiene dolor de encías a causa de que le están saliendo los
  • Recientemente cambiaste la rutina de lactancia (comienzo de un nuevo trabajo, tu bebé ha estado con la niñera más de lo normal, postergar la lactancia por estar ocupada, etc.).
  • Reaccionaste con fuerza cuando tu bebé te mordió y esto hizo que se asustara.
  • Estás comenzando un nuevo embarazo y tu producción de leche puede haberse reducido.
  • Estás ovulando y tu producción de leche puede haber disminuido
  • Has extraído menos leche o con menos frecuencia cuando estás lejos de tu bebé.
  • Has estado enferma y/o tomando algún medicamento (incluso algunos anticonceptivos), que puede tener un impacto negativo en tu producción de leche.

Otra cosa a tener en cuenta es si tienes un ¨reflejo de eyección¨ fuerte (Overactive let-down, OALD, por sus siglas en inglés), que es cuando la leche baja muy rápido y es expulsada con tanta fuerza que tu bebé no puede controlarla bien y cierra su boca, rechazando así el pecho.

Solo tú sabrás con certeza cuál de los factores anteriores, si hay alguno, se asemeja más a tu situación actual. Sin importar cuál sea la causa, una huelga de lactancia es molesta para todos. Tu bebé puede sentirse infeliz y será más difícil calmarlo, y tú puedes sentirte frustrada y molesta. Recuerda que tu bebé no te está rechazando a ti y la lactancia casi siempre vuelve a la normalidad después de poco tiempo.

El superar una huelga de lactancia y lograr que tu bebé vuelva a aceptar el pecho requiere de paciencia y perseverancia. Si alguna enfermedad o lesión parece haber sido la causa de la huelga, consulta a tu pediatra. Considera la posibilidad de obtener ayuda adicional con las tareas domésticas y con los infantes mayores para poder pasar mucho tiempo con tu bebé.

Trata de relajarte y concentrarte en hacer de la lactancia materna una experiencia placentera. Detente y reconforta a tu bebé si se enoja cuando intentas amamantar. Más abrazos, caricias y el contacto piel con piel con tu bebé pueden ayudar a restablecer la cercanía.

Además, las siguientes sugerencias que han sido probadas con el tiempo, han ayudado a muchas familias en etapa de amamantamiento a superar una huelga de lactancia. Es mejor intentarlas antes del horario usual en el que amamantas a tu bebé para asegurarte de que no tenga hambre y probablemente sea más difícil que acepte el pecho.

  • Trata de no estresarte al respecto. (Es más fácil decirlo, que hacerlo). Tu bebé podría percibir tu estrés. Reproduce música relajante, baja las luces en la casa, practica el contacto piel con piel lo más que puedas.
  • Amamanta a tu bebé mientras duerme, apenas está despertando o cuando está muy somnoliento. A medida que nos dormimos o nos despertamos, estamos en un estado mental más primitivo y dado que la lactancia materna es un comportamiento de supervivencia para los bebés, a veces vuelven a amamantar bien en ese momento.
  • Varía las posiciones para
  • Amamanta cuando estés en movimiento. En este caso, un cargador o portabebés de tela puede ser útil.
  • Presta atención adicional a tu bebé y al contacto piel con piel.
  • Carga a tu bebé en un portabebés cuando intentes amamantar para aumentar la unión.
  • Acuéstate en la cama para jugar con tu bebé mientras estás sin ropa en la parte superior de tu cuerpo, sin presión para amamantar, sólo la invitación abierta si tu bebé busca el pecho.
  • Amamanta en una habitación tranquila y oscura, libre de distracciones.
  • Estimula el reflejo de bajada para que la leche fluya antes de ofrecerle el pecho y de esta manera tu bebé recibirá una gratificación inmediata.
  • Toma un baño caliente junto a tu bebé con mucho contacto piel con piel, abrazos y sin la presión de amamantar.
  • Duerman juntos, dándole a tu bebé un fácil acceso al pecho mientras duermen.
  • Pasen tiempo con otros bebés y lactantes deambuladores. ¡A veces la presión de los otros bebés puede ser algo bueno! Una reunión de LLL es un lugar natural para hacer esto. Los grupos de juego o salas de lactancia concurridas en tiendas también pueden ser útiles.

Mientras intentas persuadir a tu bebé para que vuelva a tomar pecho, procura  que reciba suficiente leche y de que tu producción se mantenga con un buen nivel.

Puedes considerar darle la leche con una taza, una cuchara, un gotero o una jeringa mientras logras llevar a tu bebé de vuelta al pecho. También puedes alimentar a tu bebé con biberón, practicando la alimentación con biberón controlada. El inclinar el biberón o usar tetinas o chupetes de flujo rápido podría confundir a tu bebé y causar una huelga de lactancia.

Podrías notar que la necesidad de succionar alienta a tu bebé a amamantar en lugar de “simplemente comer” mediante los otros métodos. Trata de recordar que todo terminará en uno o dos días.

Mientras tu bebé rechaza el pecho, extrae tu leche con la misma frecuencia con la que tu bebé ha estado amamantando. Algunas madres consideran que la extracción manual es efectiva, mientras que otras prefieren utilizar el extractor. Esta práctica no solo protege tu producción de leche, también previene posibles obstrucciones en conductos o mastitis.

Toma todo con calma,  poco a poco. Sé amable contigo misma. Tu Líder local de LLL puede ofrecerte apoyo y más sugerencias si éstas no parecen estar funcionando.

Finalmente, si esta huelga continúa y los días se convierten en semanas, esto podría indicar el final de la etapa de lactancia. ¡Por favor, reconoce el regalo que le has dado a tu bebé! Puede ser un momento muy emotivo, especialmente si tu “plan” era amamantar por más tiempo, sin mencionar los cambios hormonales a medida que disminuye tu producción de leche. Cuídate y maneja el destete con cuidado para evitar obstrucciones en los conductos o mastitis. Reconocemos que el viaje de lactancia de cada bebé es completamente individual y único. Este es un paso más en tu viaje a través de la maternidad. ¡Felicítate por el esfuerzo de amamantar!

Traducido por

Johanna Pedreros

Revisado por

Silvia Tupper, Líder LLL Chile
Polly Dean, Líder LLL Chile
Silvina Belluccini, LLL Argentina
Amaranta Avendaño, LLL Argentina

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